Antes de que me olvide, permítame decirle que ojalá no la hubiera conocido. Permítame decirle también, ya que la noto con ganas, que su hogar es ruina de facto y además de ciego hay que padecer de un desinterés enfermizo para no percatarse de ello. Uno hasta se olvida de lo sencillo que puede resultar respirar cuando está a mares y algún vuelo de mi.
No es mi humilde persona poseedora de mucho bien, si bien a malas soy bueno. Tampoco poseo muchas verdades ni perennes perfecciones; y aún así mi hemisferio vanidoso se cree poseedor de la más absoluta razón cuando excreta descripciones de su tan señorial escoria.
Su excelentísimo pedazo de basura en tierra permítame y ahora por placer, ya que veo del todo improbable que consiga olvidarlo, decirle que me repugna la sola idea de volver a soportar la mirada en tan sucio paraje.
Ahora que me percato, creo que me he dejado las palabras decorosas en el otro pantalón, y en este justo instante sólo ansío ver en llamas lo que en mi tierra se llama ceniza, lo que en la suya se llama cultura.
Si le apetece, dama del averno, podemos discutir sobre ello, pero con tierras de por medio; con historias, tiempos, descansos, vidas, muertes, lágrimas y sobre todo naciones por medio. Por arriba, abajo, acción u omisión.
Estoy seguro de que me he olvidado de algo.
martes, 1 de enero de 2013
sábado, 22 de diciembre de 2012
Humo y hielo
Hasta que arda la sangre. Hasta que empapen los cambios la constancia de una vida plena. Que prendan las ideas que cobijo encontraron en tan inusitada ciudadela. La cuenta atrás se ha quedado sin dígitos, sin ganas. Hacia delante vuela el destino, incapaz de retroceder pese a tener a mil demonios de su lado.
Lejos, muy lejos, allá donde no hay donde, allí donde ni la luz da los buenos días, en la frontera entre ningún lado y el final.
Quienes al ver el humo, sintieron el fuego, no han contado como debieran. Cuando al ver humo sientas calor, sientas cobijo, entonces viejo amigo, habrás llegado a ningún donde, en donde no hay nombre para el descanso. Allá donde no hay donde para el fracaso.
Lejos, muy lejos, allá donde no hay donde, allí donde ni la luz da los buenos días, en la frontera entre ningún lado y el final.
Quienes al ver el humo, sintieron el fuego, no han contado como debieran. Cuando al ver humo sientas calor, sientas cobijo, entonces viejo amigo, habrás llegado a ningún donde, en donde no hay nombre para el descanso. Allá donde no hay donde para el fracaso.
domingo, 16 de diciembre de 2012
A Santiago
Siento haber estado en donde estuve, el tiempo que estuve. Gracias por no haberte movido ni medio palmo.
Siento que la espera haya sido larga y el saludo tan corto. Gracias por haberme recibido entre lágrimas.
Siento no haber podido gritar hasta escucharme, que ni la tecnología me haya dejado hacerte ver lo que yo veía. Gracias por haber cuidado de mi padre.
Siento haber perdido las palabras correctas, las chispas adecuadas, las llamas y cenizas que acompañan tu viaje. Gracias por haberme guardado la sonrisa.
Que la intuición y la empatía no son nada en comparación con todo aquello que algún día podré mostrar.
Siento haber llorado mares y que sean justamente insuficientes. Siento que los meses pasen de tres en tres, pero ante todo, gracias por devolverme aquel aliento que dejé escondido detrás del árbol torcido.
"Que casas hay muchas y hogares bien pocos
que males asustan y bienes dan logros
sin tiempo ni lucha el premio no es oro
mi vida tiene un sitio y ese sitio no es el globo"
Siento que la espera haya sido larga y el saludo tan corto. Gracias por haberme recibido entre lágrimas.
Siento no haber podido gritar hasta escucharme, que ni la tecnología me haya dejado hacerte ver lo que yo veía. Gracias por haber cuidado de mi padre.
Siento haber perdido las palabras correctas, las chispas adecuadas, las llamas y cenizas que acompañan tu viaje. Gracias por haberme guardado la sonrisa.
Que la intuición y la empatía no son nada en comparación con todo aquello que algún día podré mostrar.
Siento haber llorado mares y que sean justamente insuficientes. Siento que los meses pasen de tres en tres, pero ante todo, gracias por devolverme aquel aliento que dejé escondido detrás del árbol torcido.
"Que casas hay muchas y hogares bien pocos
que males asustan y bienes dan logros
sin tiempo ni lucha el premio no es oro
mi vida tiene un sitio y ese sitio no es el globo"
lunes, 3 de diciembre de 2012
La lengua de las libélulas.
La luz me ha dicho que lo primero fue
la palabra. De ahí vino la relación, el éxito y el duelo. Un par
de pasos después fueron entrando en escena variaciones de todo
aquello que en principio era original.
Formado el todo y abandonada la nada,
las palabras, hartas del torticero trato que sus poseedores les
daban, decidieron revelarse. Revelar su verdadera intención, no hubo
gritos ni reproches, sólo el certero disparo que nadie esperaba ni
querría esperar.
Una mañana inesperada la justicia se
vendió al azar, producto del desorden que adornaba sus vivencias.
Placer, amor y confianza se autoproclamaron inalcanzables, pero
difuminaron su divinidad en otros vocablos en escala de grises. Sexo,
complicidad y rutina se hicieron objetivo del hombre medio, falsa
sonrisa que torna fruncida al dar un abrazo.
De estos cambios nadie se hizo
responsable, y la culpabilidad ahora era otra palabra ajena a todas
aquellas que debían rodearle.
La vida quedó minimizada a una palabra
y la muerte, en miles. Entonces, en un mundo de ventrílocuos de
emociones, el gesto volvió a coger el cetro.
Por desgracia para aquellos que no
podían ver, cetro sólo era una palabra y vida también. Por
desgracia siempre hubo y habrá más palabras aliadas a las escalas
de grises que a todo lo demás.
Aquí es donde entras tú, y donde
salgo yo. Esta es mi palabra.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Bon appetit
Todo comenzó cuando el concepto cruzó
la barrera de lo plasmado en un tapiz, en el momento que aquellos
juicios rasgados tuvieron a bien darle alas a las letras y pies al
marco.
No es precisamente el más preciado
artículo del museo, lo improbable tiende a la transparencia cuando
se trata de analizar el fondo de una cuestión que las palabras
escondieron en un enrevesado arabesco. Y dice bien el crítico cuando
no dice, y no así cuando pronuncia aquella idea premeditada,
presente pretéritamente, antes de ver siquiera como del marco
brotaban extremidades.
La venia del crítico se asemeja al
saludo del hombre de la guadaña, a la impía condena de irrefutable
condición.
Aplauden las moscas entre el hedor que
desprenden aquellas obras tan ramplonas como pasajeras, tan simples
como mortecinas, de condena aún peor que el saludo de la muerte
misma, que ya envió un correo certificado a las musas del mediocre
creador.
No se confundan, que no todo es gris. A
veces el mejor museo no tiene nada similar a un edificio que lo
contenga.
A veces, sólo a veces, uno posee su
propia colección de musas y arabescos en el bolsillo pequeño del
pijama. Y quién dice pijama dice conciencia.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Al compass del ciego
Alcanza la constancia aquellos parajes
que nadie se atrevió a mirar. Desajustes volitivos de económico
diagnóstico, situaciones tasadas que se adhieren a una realidad
perniciosa para aquellas mentes cabales que perdieron el Norte en el
frío Este. En este frío Norte donde el Sur es una idea anticuada.
Y ese fue el mayor acto de vanidad, o
de inconsciencia. Dejar de brújula un reloj y el tiempo volando tras
bandadas de nómadas viajantes.
Si la profundidad es cosa de mares y
poetas, navegaré en superficiales aguas plagadas de horas impares,
donde ni queriendo se puede interceder entre mi balsa y mi calma.
No es cuestión de ser o no ser, es
quizás una duda pintada con un color sencillo. Esas grandes y
costosas escalas cromáticas son también propiedad de mares y
poetas.
A complicadas preguntas, simples
respuestas.
Estoy en casa.
Cree el artista que todo es bello, el
cínico que todo es gris
el creyente que todo existe, y el
empático que todos sienten
el optimista que todo es “si”, y un actor que todos mienten.
martes, 13 de noviembre de 2012
El juego de la tesis cambiante
Sean bienvenidos al verdadero juego de rol, al único e inigualable desafío de su vida. Les damos la bienvenida y sólo la bienvenida, ya que a partir de ahora el "porvenir" y el "sobrevenir" será única y exclusivamente producto de su voluntad. De ignorantes anexionados a inconscientes, se ha labrado la profunda historia de aquellas derrotas maquilladas con el color del más bello triunfo. De todas aquellas acciones camufladas bajo tintes torticeros han generado los impasibles pensadores conglomerados de escoria intelectual, el deshecho favorito de la conciencia humana.
Sea inyectada la única verdad en aquellas gastadas venas, que no hacen más que facilitar el flujo de un sinfín de errores que ansían ser corregidos.
Deme su tesis, démela, préstemela, que si puedo y creo poder, será negada. Présteme sus errores favoritos que algo podré sacar de ellos. Regáleme la victoria sin maquillaje que ningún atrezzo informativo puede desmerecer.
El creador de tan caduco juego se divierte con los dados. Le han regalado demasiadas probabilidades para que un principiante de tan bajo mérito pueda siquiera entender en qué casilla está.
Lets Play.
Sea inyectada la única verdad en aquellas gastadas venas, que no hacen más que facilitar el flujo de un sinfín de errores que ansían ser corregidos.
Deme su tesis, démela, préstemela, que si puedo y creo poder, será negada. Présteme sus errores favoritos que algo podré sacar de ellos. Regáleme la victoria sin maquillaje que ningún atrezzo informativo puede desmerecer.
El creador de tan caduco juego se divierte con los dados. Le han regalado demasiadas probabilidades para que un principiante de tan bajo mérito pueda siquiera entender en qué casilla está.
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